martes, 27 de mayo de 2008

Trabajo y economía. Localizar el virus del despido


Ante la situación de incertidumbre que estamos viviendo en la actualidad el tema del puesto de trabajo es un bien muy preciado, es preciso conservarlo, y en caso contrario, actuar con celeridad y adelantarse a posibles despidos buscando nuevas salidas.

El termómetro de la economía lo tenemos en nuestras calles, quien no ha visto farolas o señales de tráfico con anuncios, desde hace años nos hemos acostumbrado a ver papelitos en las mismas donde se ofrecían señoras para trabajos menores (limpieza, cuidado de ancianos,etc.), pero quien no se ha dado cuenta que ahora se han incorporado venta de pisos, lo más curioso es que te ponen un número de teléfono móvil, pero el contacto en gran número de ocasiones es una inmobiliaria, amen, que ya estamos notando que se nos ofrecen algunos pisos a precios asequibles, y que además la propia agencia te dice que el precio es negociable, cosa inaudita hace unos meses atrás. Si además percibimos que en esos mismos postes en los que alguna vez encontrabas algún que otro trabajador que ofrecía sus servicios, ahora te encuentras empresas, amen de que si llamas, y pides presupuesto, te encuentras que los precios son en algunos casos agresivos, en el sentido de que la competencia entre ellas es feroz.

Es hay donde podemos ver como está la economía que nos toca vivir el día a día, y no la que nos venden políticos y periódicos de uno u otro color, la que nos afecta directamente, y que por ende podrías extrapolar a otras esferas, pero esto es una discusión que no voy a tratar.

Todo ello viene al tema del puesto de trabajo, cabecera de este escrito. Leyendo está mañana las noticias por internet encontré un artículo que seguidamente pegare sobre la conservación de la especie, y con ello, me refiero a la supervivencia en la empresa, y al puesto de trabajo. Felicito a su autora y a invertia por el artículo en cuestión, es de agradecer artículos como este, que a algunos nos podrían haber salvado de la quema en su momento, o que en los momentos actuales nos puede poner sobreaviso de si peligra o no nuestro puesto. El artículo se titula Cómo detectar si mi empresa prepara despidos y ajustes de plantilla, y la Información ha sido elaborada por Marisa Cruzado.


Dice el refranero español: “Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. Así que ahora que se empieza a hablar de recortes de personal, despidos masivos y aumento del paro, no haga oídos sordos a las señales que le rodean. Si presta un poco de atención podrá detectar algunos signos que le avisarán de si, en su empresa, se van a llevar a cabo o no recortes de personal.
Lo primero que debe tener en cuenta es el sector de actividad al que pertenece su compañía. La crisis que atravesamos en estos momentos, es una crisis de liquidez y no de solvencia. La banca ha “cortado el grifo” a algunos sectores pero no a todos.
Por este motivo, las pequeñas industrias que pertenecen a ellos no pueden acceder a nuevos créditos y se ven obligados a despedir a sus empleados para reducir su morosidad. Si su empresa pertenece por ejemplo al sector inmobiliario o de la construcción empiece a preocuparse. Si pertenece al energético o farmacéutico, tranquilo. De momento, la cosa no va con usted.
Si su empresa pertenece a alguno de los sectores de riesgo, pueden producirse los siguientes hitos, según Julio Moreno, socio de la firma de cazatalentos Korn Ferry International: primero se anuncia el recorte de inversiones y gastos en las áreas más sensibles: Consultoría, gastos comunes (representación y relaciones públicas), asesores….etc. “Posteriormente se reducen las contrataciones prácticamente a cero y es habitual que no haya bono para nadie”, afirma Moreno.
“Muy a menudo sale algún directivo en prensa diciendo que van a mantener todos los puestos de trabajo pero al mismo tiempo, se retrasan los pagos a los proveedores y se empiezan a pedir informes y ratios de productividad o resultados que nunca se han pedido”. Si finalmente aparecen consultores de estrategia y organización y no se renueva a varios becarios, cuidado. Ya no hay vuelta atrás.
Tener noticia de que algún cliente se ha declarado en suspensión de pagos, supone un nuevo aviso. Será difícil sustituirlo en la coyuntura actual y, por tanto, repercutirá económicamente en el negocio.
Pero sin duda, hay otras muchas señales a tener en cuenta. La rumorología siempre funciona. Hay que estar atento a cómo reaccionan las secretarias de la alta dirección que son las que primero se enteran de todo. Si están tranquilas y mantienen su ritmo normal de trabajo, es posible que todo esté tranquilo. Si por el contrario hacen corrillo, miran con pena a la gente y dejan de bajar a tomar café con el resto de la plantilla, es que algo pasa.
Otra señal puede ser ver al director de recursos humanos acudir con más frecuencia de lo habitual al despacho del director general. Es poco probable que se reúnan para tratar temas intrascendentes. Seguramente se esté gestando el mapa de los despidos que se llevará a cabo en los siguientes días.
Como detalle, destacar que en general los recortes de plantilla no se hacen en función de las personas sino de los números. Se analiza el coste laboral por departamento y se establece el recorte que debe llevarse a cabo. A partir de ahí, todos los empleados son números y el único ratio determinante es la antigüedad. En general se empieza a recortar por los que menos años llevan en la empresa. Su despido es más barato y da más seguridad quedarse con la gente de más experiencia.
Si después de leer este artículo ha llegado a la conclusión de que en su empresa se están produciendo al menos cinco de estas señales, y si además pertenece al grupo de las últimas incorporaciones, prepárese para lo peor. Empiece a hacer cuentas y modere sus gastos.
DECÁLOGO DEL DESPIDO ANUNCIADO
1.- La empresa pertenece a los sectores más afectados por la crisis, principalmente construcción e inmobiliaria.
2.- La empresa tiene un tamaño mediano o pequeño y no cotiza en Bolsa
3.- Varios clientes han presentado suspensión de pagos
4.- Las contrataciones se reducen a cero
5.- Se retrasan los pagos a los proveedores
6.- El director general anuncia en prensa que no habrá despidos
7.- Empieza a haber rumores internos
8.- El director de RRHH se reúne más de lo habitual con el director general
9.- Las secretarias de dirección miran con pena a los empleados
10.- Se despide a los becarios


Información: invertia.com

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