jueves, 3 de septiembre de 2009

SICAV: una reforma necesaria

El Gobierno acaba de anunciar su intención de incrementar la tributación de las rentas de capital en el IRPF. Actualmente, los rendimientos de capital, intereses, dividendos… tributan al 18%, frente a la tributación de las demás rentas, fundamentalmente rendimientos del trabajo, que tributan a un escala progresiva del 24 al 43%. Con independencia del efecto recaudatorio, imposible de calcular, pues no se sabe cuánto subirá esta tributación, a algunos les ha parecido un avance en la justicia fiscal. Otros, en cambio, han considerado que supone un agravamiento de la brecha entre el ciudadano de a pie, que paga un 18% por sus rendimientos de capital, y las grandes fortunas que tributan al 1% mediante el instrumento de las SICAV.

Para tener una opinión fundada sobre este tema es imprescindible conocer qué es teóricamente una SICAV, para qué se utiliza en la práctica y qué importancia económica tiene. Una SICAV, sociedad de inversión de capital variable, es –o mejor dicho, debería ser– una Institución de Inversión Colectiva, cuya finalidad es la inversión en los mercados financieros. Tiene requisitos mínimos de capital y, sobre todo, debe contar con 100 inversores como mínimo (por eso debería ser colectiva). Por esa razón, goza del régimen de instituciones de inversión colectiva: tributación al 1% y después al 18% sobre los dividendos o ganancias de capital cuando el inversor retira el dinero. Este es el mismo régimen fiscal que cualquier fondo de inversión, y muy similar a invertir de forma individual en bolsa, por ejemplo. El fundamento de que cualquier institución de inversión colectiva tribute al 1% es que es un vehículo neutro de inversión, en el que el inversor pierde el control de su dinero hasta que desinvierte o recibe un dividendo y, en ese momento, tributa como si hubiese vendido los productos financieros que adquirió a través del fondo. Sin embargo, si un solo inversor tiene el control total del fondo, este ya no es una institución de inversión colectiva, y el inversor nunca pierde el control sobre su dinero. Hasta aquí la teoría. En la práctica, las SICAV se utilizan exclusivamente para la gestión individual de carteras de grandes patrimonios. En este momento hay cerca de 3.369 SICAV, con un patrimonio bajo gestión de más de 27.000 millones de euros (casi 4,5 billones de pesetas).

La pregunta que inmediatamente le surgirá al lector es cómo se transforma una institución de inversión colectiva en gestión individual de carteras. La respuesta es sencilla: introduciendo 100 inversores, que realmente no invierten; teniendo el control absoluto una sola persona o, como mucho, un grupo familiar. En el argot financiero, a estos inversores ficticios se les conoce como mariachis. Se les llama así, parafraseando la ranchera: “Con dinero y sin dinero, yo hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley…”. Ante esta situación generalizada, la Inspección de Hacienda inició en 2005 un plan de control de estas entidades. En la casi totalidad de los casos, la Inspección consideró que la mayor parte de los inversores eran ficticios, y levantó acta, exigiendo la diferencia entre el 35% al que tributaban entonces las sociedades y el 1% que habían aplicado indebidamente.

El resultado de las inspecciones no pudo ser más desalentador: las Cortes Generales le quitaron la competencia del control fiscal de las SICAV a la Inspección de Hacienda, trasladándosela a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Posteriormente, el Tribunal Económico Administrativo Central fijó doctrina, considerando esa modificación retroactiva y anulando, en consecuencia, todas las Inspecciones. Desde ese momento, la CNMV nunca ha considerado que una SICAV no cumpla los requisitos. En nuestra opinión, y con la perspectiva que da el paso del tiempo, lo más grave no es la tributación al 1%, sino los medios por los que se consigue. No es de recibo que en un Estado de Derecho los beneficios tributarios se consigan contratando mariachis, es decir, inversores ficticios, lo que en otros ámbitos se denomina testaferros. En segundo lugar, no se puede compartir que el único beneficio fiscal que no fiscalice la Inspección sea precisamente el tipo del 1% de las SICAV. Ante esta situación, la revisión del sistema de tributación de las SICAV debería formar parte de lo que la vicepresidenta ha denominado “revisión global del sistema tributario”. En este tema hay que conjugar dos intereses. En primer lugar, no se puede volver a dar eficacia retroactiva a una modificación, ya que podría tener un efecto negativo en la localización de los capitales inversores en España. En segundo lugar, es necesario dar un mínimo de legitimidad al sistema, estableciendo una tributación que, aunque sea beneficiosa, no sea puramente simbólica y, en consecuencia, absolutamente
escandalosa.

En este tema hay que tener presente que, aunque el gran capital sea volátil, la localización de SICAV en España no garantiza que inviertan sus recursos en España. Las SICAV invierten en diversos mercados, ya que hay libertad de circulación de capitales. Si lo que conocen las grandes fortunas es el mercado español, seguirán invirtiendo aquí, aunque sea desde otras plataformas. Además, deslocalizar no es fácil no es barato y, en cualquier caso, no está exento de riesgos. Además, aunque alguna se deslocalice, no se perderá una gran recaudación.

En conclusión, dar un tratamiento fiscal más razonable a las SICAV no permitirá obtener una recaudación ingente que pueda solucionar la situación fiscal, pero sí permitirá que exista una mayor conciencia tributaria de los ciudadanos, lo que es imprescindible para luchar contra un elemento que parece estar detrás de la gran caída recaudatoria: el fraude fiscal.

Francisco de la Torre Díaz es Portavoz de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE)

info:http://blogs.publico.es/dominiopublico/1518/sicav-una-reforma-necesaria/

Leopoldo Abadía: "De esta situación sólo nos van a sacar las empresas, no el Gobierno"

Leopoldo Abadía es profesor jubilado de la escuela de negocios de la Universidad de Navarra. Con 75 años, padre de 12 hijos y abuelo de 36 nietos, se convirtió el año pasado en el nuevo gurú de las finanzas por su particular explicación de la crisis de las hipotecas subprime con una teoría conocida como la crisis ninja. Abadía analiza en lanacion.es el déficit del Estado, las cifras del paro y de la Seguridad Social. Según manifiesta este experto, el déficit se seguirá disparando, el Ejecutivo no gobierna y la oposición dice tantas tonterías como el Gobierno, que sólo nos queda subir más impuestos y endeudarnos y que de esta situación sólo nos van a sacar las empresas y no Zapatero.

-¿Qué balance hace del déficit del Estado?

-Son unas noticias que cualquier persona que discurra ligeramente puede decir que ya lo sabía. Si tú tienes unos ingresos y unos gastos, lo normal será que yo intente que mis ingresos y mis gastos se equilibren. Si resulta que el año pasado cuando se hicieron los Presupuestos Generales del Estado se calculó un crecimiento que ya se veía que no y unos gastos que también se veían que no, porque como tiene que contentar a todo el mundo. A lo largo del año las cosas van yendo a peor en el sentido de que las empresas están funcionando peor, los impuestos son menores, algo muy malo para los PGE porque le está quitando ingresos. Si además de eso, a estos señores que nos gobiernan les da por gastar al final se le dispara el déficit y se le seguirá disparando.

-¿Por qué países como Francia y Alemania están saliendo de la crisis? ¿Qué tres elementos necesita España para tener un crecimiento sostenido?

-Hay que ser todavía un poco prudentes en decir si estos señores están saliendo de la crisis. Parece que sí, pero yo esperaría un par de meses. Tengo la sensación es de que son países que están tomando en serio que no conviene estirar mucho el brazo más que la manga. En el caso nuestro está pasando que estos señores están gobernando de una manera un poco curiosa. De esta situación nos van a sacar las empresas, nada más. No nos saca Zapatero echando subsidios, ni el ministro de Trabajo poniéndose enfrente de los sindicatos contra las empresas porque no hay que ponerse ni contra las empresas ni contra los sindicatos ni contra nadie, sino trabajar juntos.

-¿Qué le parecen las declaraciones del ministro de Trabajo asegurando que es el que menos instrumentos tiene para luchar contra el desempleo?

-De la lista tonta. He oído algún discurso al ministro de Trabajo, algún discurso a algún político de la oposición y los dos me han parecido lo mismo. Los 10 primeros minutos parecen que la cosa empieza un poco bien, pero entonces empiezan a meterse en campaña electoral y se ponen a atacarse unos a otros.

-¿La reforma laboral es necesaria?

-Supongo que sí, aunque no se hace con declaraciones todos los días en la prensa. El de los empresarios dice una cosa que es una tontada, el de los sindicatos le contesta con otra tontada, el ministro de Trabajo contesta la tercera tontada y luego llega Zapatero y acaba con la cuarta. Yo metería al ministro con el representante de los empresarios y de los trabajadores en un parador unos meses sin salir y sin que ningún periodista le haga ninguna pregunta. Si esta gente se pone a trabajar en serio, en 15 días de parador está todo resuelto. Me parece que para eso tiene que cambiar la filosofía esta gente, que parece que todavía no se ha enterado de que la empresa privada es la que tiene que sacar esto adelante. O se enteran o seguiremos arrastrándonos. El empresario todavía está mal visto y este Gobierno que tenemos parece que tiene mucho miedo de que los sindicatos le hagan una huelga y entonces se pone a hacer tontadas.

-¿No es un fraude la medida de los 420 euros?

-A mí todas esas cosas me parecen una tontería porque uno se acostumbra a las limosnas y encima se dispara el déficit.

-¿Cómo ve esa posible subida de impuestos?

-Hacer de profeta es muy fácil. El Gobierno si se endeuda, puede sacar del bolsillo, que no tiene. Puede endeudarse, que lo está haciendo a kilos. Puede subir los impuestos, que lo está haciendo ya. Puede vender cosas, pero privatizar le deben quedar pocas. Sólo nos queda subir los impuestos y endeudarnos. Subirán los impuestos.

-El otoño se presenta gris...

-Se presenta con un Gobierno que no gobierna en absoluto y con una oposición que dice tantas tonterías como el Gobierno.

http://www.lanacion.es/economia/2009090117762/de-esta-situacion-solo-nos-van-sacar-las-empresas-no-el-gobierno

sábado, 29 de agosto de 2009

Un vagabundo "adicto al trabajo" que gana 35.000 euros al año

Trabaja 16 horas al día los 7 días de la semana en una intersección en Sydney. Gana entre 50 y 300 euros al día. "Me siento muy decepcionado si al terminar un viernes he conseguido menos de 175 euros" ha declarado Ken Johnson, el vagabundo de 52 años. Ken considera su trabajo como una trabajo a tiempo completo al que se considera adicto.

Info:http://www.foxnews.com/story/0,2933,542505,00.html

15 lecciones aprendidas del SimCity

Si esperas lo suficiente, el valor del suelo subirá sí o sí. 3-El crimen mantiene a los ciudadanos a raya. Reduce la criminalidad y de repente, empezarán a pedir bibliotecas y zoos y fuentes y museos. 5-Cuanto más listos son tus Sims, más probable es que te cuestionen. Maneja adecuadamente el presupuesto para educación. Etc. Una divertida lectura del juego.

Una lectura interesante.
Info:http://philltopia.com/blog/2009/07/25/15-life-lessons-learned-from-simcity/

jueves, 20 de agosto de 2009

viernes, 31 de julio de 2009

Aerolíneas de bajo coste

http://www.euribor.com.es/2009/07/02/aerolineas-de-bajo-coste/

Los bancos descartan usar las sucursales para vender sus pisos

La mayor red comercial instalada en España, conformada por las sucursales de bancos y cajas de ahorro, vive de espaldas al negocio inmobiliario. Este relax se produce a pesar de que cada presentación de resultados de las entidades financieras durante los últimos meses está marcada por el aumento de la morosidad y de las provisiones (dinero que reservan las entidades en previsión de impago de créditos, en su mayoría hipotecarios).
En los últimos meses, todas las entidades se han sumado a la creación de páginas web en las que ofrecen una parte de sus viviendas, que provienen de clientes que no pagan su hipoteca y a los que se les ha embargado el piso. También ofrecen inmuebles de promotores que no pueden devolver el crédito que solicitaron para construir las viviendas y que, al no poder venderlas, las han entregado a las entidades financieras a cambio de eliminar la deuda.
Sin embargo, el problema que tienen bancos y cajas de ahorro al estar llenándose de pisos parece que no existe cuando se acude a sus sucursales. LAS PROVINCIAS ha visitado 15 entidades en la ciudad de Valencia (Santander, BBVA, Banco Popular, Banco Valencia, Banesto, Barclays, Banco Sabadell, La Caixa, Caja Madrid, Bancaja, CAM, Caixa Catalunya, Ibercaja, Ruralcaja y Kutxa). Durante la visita se comprobó que los bancos no han pedido a los empleados de sus sucursales que se dediquen a la venta de pisos. Las cajas de ahorro, después de que el cliente se sienta para que le atiendan, la única información que ofrecen es la dirección de una página web donde se puede conocer la oferta inmobiliaria que tiene la entidad.
El desconocimiento es tal que, esta misma semana, en una oficina del Banco Sabadell sus empleados se mostraban sorprendidos ante la pregunta: ¿Tienen pisos a la venta? La respuesta fue: «No tenemos nada en Valencia. Puede que haya algo en Sant Cugat del Vallès. Mire la web www.sabadellatlantico.com y quizá encuentre algo». Ese mismo día, Banco Sabadell anunció que en www.solvia.es concentraba toda su oferta inmobiliaria.
En Barclays, ante la misma cuestión, atienden de pie y con prisas. «No tenemos pisos. Ni uno. Esto es bueno para nosotros y malo para usted».
Los empleados de Banco de Valencia disponen igualmente de una respuesta automática preparada cuando se les pregunta si disponen de inmuebles. Entregan un folleto y, como el resto de bancos, enfatizan: «Mire la web».
Los dos grandes bancos de España tampoco dedican excesivo tiempo. Santander remite a su portal inmobiliario Altamira. Un empleado apostilla: «Consulte también la web de Banesto, que tiene más pisos que nosotros». El BBVA, por su parte, escribe en medio folio tres portales inmobiliarios donde está toda su oferta y matiza que «todo se hace a través de la web». La misma respuesta se encuentra si se visita Banco Popular. «Todo está centralizado en Madrid y el trato es directo con ellos. Nosotros no tenemos nada que ver. Quizá las cajas rurales de aquí tengan algo de lo que está buscando».
Cajas más receptivas
Justo enfrente de la oficina de Banco Popular en la calle General Avilés hay una de Ruralcaja. Misma pregunta: ¿Tienen pisos a la venta? La respuesta: «En la oficina no llevamos este tema, ya que eso depende de un departamento de la central. Aquí tenemos un folleto pero le recomiendo que consulte nuestro portal en internet o llame al teléfono de atención al cliente (el cual nos señala en el folleto) porque seguro que no está aquí todo».
Las cajas de ahorro no autóctonas de la Comunitat Valenciana, igual que los bancos, tampoco ofrecen demasiada información. En Ibercaja aseguran que «no tienen nada de momento», en Kutxa, que «al llevar sólo cinco años, no tenemos aún impagos», mientras que en CajaMadrid informan al interesado de que «no es un tema de oficinas ni de la dirección comercial, sino que se lleva directamente desde Madrid».
Desde la caja madrileña añaden que la fase de búsqueda se tiene que realizar a solas con el ordenador y que, una vez se tiene decidido el piso que se quiere, se puede acudir a ellos a «rellenar trámites».
En la que es la primera caja de ahorro de España (La Caixa), una empleada asegura que no sabe qué decir y que sugieres que se vuelva al día siguiente para ser atendidos por la directora de la sucursal. En una oficina de Banesto, ante la pregunta sobre su oferta de pisos, un empleado facilita un teléfono de una inmobiliaria y asegura que desde la oficina no gestionan nada.
Después de la visita a 14 entidades financieras llama la atención el poco interés que los empleados dedican a la venta de inmuebles. Sin embargo, de cara a otro negocio también atípico para las entidades financieras, como es la venta de seguros de vehículos, abundan los folletos y reclamos. Para contratar un seguro de coches, la visita se puede alargar más de diez minuto, mientras que en menos de dos se despachan las consultas relacionadas con pisos.
Antiguo y destartalado
En lo que no hay excesiva variación entre cajas de ahorro y bancos es en la oferta de pisos que se puede consultar en sus portales inmobiliarios.
Salvo escasísimas excepciones, los pisos que hay en estas web son antiguos y destartalados. Raramente superan los 150.000 euros de precio y, en el caso de la ciudad de Valencia, están su mayoría en los barrios de Orriols y Torrefiel. Según los empleados de bancos y cajas consultados, los pisos que tienen «no son pisazos, son inmuebles de inmigrantes o de las familias más pobres, que son las que más han sufrido la crisis».
Con esta argumentación, se justifica el bajo perfil de las viviendas que ofrece la banca en el segmento de los pisos de segunda mano. Como ya publicó este periódico hace dos semanas, la obra nueva de calidad ubicada en los barrios más selectos de Valencia sigue escondida, a la espera de que el mercado vuelva a revalorizarse, aunque existen excepciones.
Bancaja ofrece pisos en la plaza Tetuán a millón y medio de euros, si bien agentes inmobiliarios consultados por LAS PROVINCIAS aseguran que quedan «muchos y buenos» pisos y áticos por salir al mercado.

Info:http://www.lasprovincias.es/valencia/20090713/valenciana/bancos-descartan-usar-sucursales-20090713.html